Teatro 的个人资料Grupo de Teatro Dédalo照片日志列表 工具 帮助

日志


Novedades

Bueno, a falta de actualidad de verdad en Grupo de Teatro Dédalo (a estas alturas, todos estamos de exámenes), solo quiero señalar que, dentro de el álbum "La Importancia de Llamarse Ernesto", he incluído un par de fotos nuevas, las de la Entrega de Premios del XV Festival de Teatro UPM, en las aparece nuestro premiado Joan Bruno (alias Miss Prism) y también Amaya en la foto de grupo con todos los nominados y premiados.
 
Por cierto, miembros de Dédalo, a ver si entre todos podemos conseguir algunas fotos más de la obra, que hayan echado vuestros amigos o familiares, para así poder disponer de ellas en la web.
 
Bueno, me despido de nuevo, hasta que vuelva actualizar la página (es decir, hasta que ocurra algo digno de mención). ¡Cecilia os desea buena suerte en los exámenes!

¡Qué grande!

¡Enhorabuena, Joan y Amaya!
 
No se me ocure mejor forma de empezar esta entrada que felicitando a dos de nuestros miembros, que han resultado premiado y nominada, respectivamente, en el XV Festival de Teatro de la UPM. Joan Bruno recibió su galardón como Mejor Actor de Reparto, por su papel de Miss Prism, y nuestra Amaya fue nominada como Mejor Actriz Protagonista por su obra con "los otros".
 
¡¿Qué mejor manera de participar por primera vez en un Festival de Teatro que ganando...?! ¡Para ser nuevos, no está nada mal! Nadie nos habría podido decir que, pocos minutos después de habernos sentado en los sillones del salón de actos del Rectorado, la primera nominación del XV Festival de Teatro UPM, como Mejor Actor de Reparto, iba a ser para... ¡Joan Bruno Rodríguez, de Grupo de Teatro Dédalo, por la obra La Importancia de Llamarse Ernesto! No se puede describir con palabras la inmensa alegría que nos invadió entonces, y que se multiplicó en el momento en que oímos que, entre los tres nominados, ¡el ganador era Joan Bruno! ¡Muchísimas felicidades, Joan!
 
Algunos minutos después, llegó el turno para las nominadas como Mejor Actriz Protagonista. Y de nuevo, los miembros de Grupo de Teatro Dédalo alzamos nuestras voces, tras oir a una de las presentadoras de la gala pronunciar el nombre de Amaya Contreras. Nuestros propios gritos y aplausos nos impidieron escuchar en ese momento que la nominación no era por su papel de Gwendolen Fairfax, sino por el de Jessica Marbles, que interpretaba con el grupo Teatro en Canal, en Un Cadáver a los Postres. Pero la alegría tras enterarnos de ese pequeño detalle fue la misma, ya que Amaya estuvo inmensa en ambas obras, y, como no podían nominarla por las dos, el jurado eligió la que no había sido premiada con anterioridad. Desafortunadamente, Amaya no pudo conseguir el premio, pero sí el honor de haber estado entre las tres nominadas a Mejor Actriz Protagonista en este Festival de Teatro, que cada vez tiene mayor nivel.
 
Tras este pequeño resumen de la ceremonia de entrega de premios, reitero insistentemente en que, por favor, alguien deje algún comentario, al menos para saber si este espacio tiene alguna utilidad y si alguien lo lee (esto va por vosotros, miembros de Dédalo, que esta es nuestra web, no solo la mía). Las visitas a esta página ya superan las 300, pero comentarios ¡solo hay seis! También agradecer a todas las personas que se han interesado por Dédalo, y quieren formar parte de este humilde grupo de teatro, que va creciedo por momentos, a los que han mandado e-mails o nos han parado por los pasillos de la Escuela preguntando qué hay que hacer para entrar en Grupo de Teatro Dédalo. ¡Estáis todos bienvenidos! De momento, y hasta que haya alguna noticia de interés sobre el mundo teatral que concierna a Dédalo, me despido, que, aunque sea la yogurina que aún está en Primero, también tengo exámenes que deben ser estudiados. ¡Mucha suerte en los exámenes para todos los Dedaleros!

Se acabó...

Pues sí, se acabó. Todo terminó más rápido de lo que nos esperábamos. Ayer fue un día muy largo y duro, pero en realidad, todo pasó muy deprisa, más de lo que nos habría gustado. Aunque fue agotador, quizá nos quedamos con las ganas de algo más. Bueno, en realidad de bastante más.
 
Quedamos a las 9 de la mañana, tres horas antes del estreno, para montar el escenario, recoger y preparar las cosas que necesitábamos, concentrarnos, vestirnos y maquillarnos. Gracias a Juanjo, un amigo que vino a maquillarnos de forma completamente desinteresada, el maquillaje fue excelente. ¡Miss Prism y Lady Bracknell realmente aparentaban ser ancianas! ¡No sabemos qué habíamos hecho sin él! A medida que se acercaba la hora, los nervios aumentaban. Muchos miembros del reparto era la primera vez que íbamos a representar un obra de teatro, así que nunca antes habíamos experimentado esos nervios previos a salir al escenario, cuando descubres que hay más de 100 personas viéndote y esperando que las hagas pasar un buen rato; cuando te das cuenta de que todo lo que has trabajado durante meses tiene que demostrarse en tan solo dos horas. Y entonces, se abre el telón...
 
Detrás del escenario, los actores que no estábamos en escena podíamos oir las risas del público, mientras nos tranquilizaba saber que estaban disfrutando. Y pocos minutos después, seríamos nosotros los que tendríamos que hacerles disfrutar. Y eso es lo que hicimos. Nunca habría podido imaginar lo gratificante que es oir las risas y los aplausos del público. Y cuanto más se reían, más cómodos nos encontrábamos encima del escenario. Y las dos horas pasaron volando...
 
El público salió encantado de la representación. Se rieron, aplaudieron y se lo pasaron bien. En los pasillos, la gente hablaba de nosotros, y comentaban lo divertida que había sido la obra. ¡Incluso parece que al jurado también le gustó! Todo esto nos dio confianza para la función de la tarde. Una vez pasado el mal trago de los nervios de los primeros momentos de un estreno, ahora nos tocaba disfrutar, y terminar de demostrar que realmente valemos. Y a eso estábamos dispuestos al afrontar la representación de las 6 de la tarde.
 
Tras la sorpresa de la gran afluencia de público por la mañana, algunos de nosotros no éramos muy optimistas con respecto al número de personas que compondrían el público por la tarde, ya que parecía que todo el mundo interesado en venir había venido por la mañana, y el teatro no es una opción demasiado atractiva para pasar un viernes por la tarde. Sin embargo, incluso los más optimistas nos sorprendimos al ver que durante más de media hora (desde que abrimos las puertas a la 5.45 hasta que las cerramos a las 6.15), no paraba de entrar gente, o bien alumnos de la escuela, amigos nuestros o familiares, o bien compañeros de otros grupos de teatro de la UPM o gente que solo venía a disfrutar de una tarde de teatro; así, hasta casi 200 personas, que dieron al salón de actos un aspecto impresionante. Pero era nuestra tarde, e íbamos a disfrutar en el escenario. Y lo hicimos.
 
"Para ser los nuevos, no han estado mal", era uno de los comentarios que se oyeron después de la representación. Pues sí, los nuevos. La primera obra que se ha representado en toda la historia de la E.T.S.I. Aeronáuticos, y que, además, ha participado en el Festival de Teatro UPM. Nadie esperaba nada de nosotros, todos preveían que iba a ser un año de adaptación, siendo cuatro gatos en el grupo, sin subvención ni ningún tipo de ayuda económica, solo con nuestro esfuerzo. Pero, ¡somos aeronáuticos! ¡Nadie sabe mejor que nosotros qué es el esfuerzo! Así que, con los pocos medios de los que dispusimos, únicamente con un director genial, unos actores magníficos y algunas ayudas por parte de asociaciones de la escuela y de fuera de ella (y sobre todo, mucho trabajo e ilusión por nuestra parte), conseguimos que "La Importancia de Llamarse Ernesto" fuera un completo éxito.
 
Ahora ya se han apagado las luces y cerrado el telón. Las butacas están vacías, y en el escenario no se volverá a representar otra obra de teatro en meses. Teatro Dédalo para sus actividades debido a la proximidad de los exámenes, así que nos despedimos hasta el año que viene, en el que volveremos a hacer soñar a todos aquellos que estén dispuestos a ello, o bien entrando a formar parte de Grupo de Teatro Dédalo o bien viniendo a ver a ver nuestra próxima obra el año que viene.
 
No sé muy bien cuándo escribiré mi próxima entrada en este blog, así que los que visitéis esta web podéis dejar comentarios o sugerencias, así como expresar vuestra opinión sobre la obra si vinísteis a verla. ¡Espero que la publicidad en los folletos dé efecto! Teatro Dédalo se despide hasta el curso que viene, aunque todavía quedan algunas actividades teatrales este año, como la entrega de premios del Festival de Teatro UPM. Esperamos veros el próximo año de nuevo. Nosotros prometemos haceros disfrutar. Hasta pronto.
 
 

¡Ya estamos aquí!

Pues sí, parecía que este día no iba a llegar nunca, que sigue estando lejos en el tiempo y que aún tenemos todo el curso para preparar el estreno de nuestra obra, pero no, porque... ¡es mañana! Tras meses esperando que llegase el fatídico (perdón, me equivoqué de palabra; quería decir maravilloso) día, al fin, ha llegado. Mañana, todo el trabajo y esfuerzo de todo este tiempo, dará por fin sus frutos (eso esperamos).
 
Tras cientos de ensayos en un escenario sin ningún tipo de muebles ni decoración, ahora, por fin, el escenario parece un escenario de verdad (teniendo en cuenta nuestro limitado presupuesto, po no decir, presupuesto cero). El vestuario es, sin ninguna duda, perfecto (a pesar de haber tenido que recurrir a lo que teníamos por casa). Además, con un poquito de ayuda de todos, hemos conseguido reunir todo los elementos necesarios para la obra: atrezzo (de nuestras casas han desaparecido manteles, colchas, libros, candelabros, jarras, teteras, bandejas, cajitas...),  música (sé que no está bien hacerlo, pero en las últimas semanas hemos tenido el E-Mule a reventar), folletos (desde aquí aprovecho para hacer llegar mis agradecimientos a mi padres, Sara y Gonzalo, por haber impreso esos más de 700 folletos, que gracias a ellos, nos han salido gratis; jeje, si es que mis papis son los mejores), carteles (gracias a Toño, que ha hecho maravillas con el Photoshop en solo una noche), y comidas varias (como los sandwiches de pepino y pan con mantequilla de Edu, y mi exquisito bizcocho de limón con trocitos de chocolate, que desapareció en 10 segundos de su bandeja en cuanto terminó el segundo acto del ensayo de ayer).
 
La suerte está echada. Ahora, solo queda esperar que el público responda, y que se llenen esas 340 localidades del salón de actos, al menos, en la representación de las 6 de la tarde. ¡Ah! ¡Y que al jurado le guste! Bueno, y por encima de todo esto, que, al fin y al cabo, son cosas secundarias, está lo principal, la razón por la que Grupo de Teatro Dédalo fue creado y por la que todos sus miembros se van a subir al escenario en algo más de 24 horas: disfrutar haciendo teatro. Y hacer disfrutar al público, que, como se dice en la vida diaria, siempre tiene la razón. Este será la última entrada del blog que escriba antes del estreno de la obra. La próxima, será después de que se haya cerrado el telón, y de que todas la ilusiones que el teatro es capaz de crear, toda la magia que se encuentra encima y en frente del escenario, hayan pasado a ser un recuerdo más en nuestra memoria. O quizá no sea simplemente uno más...